Monday, November 20

Plaza liberada

Son muchas las plazas donde el corazón
atrapado, grita y clama,
como la nuestra,
donde la historia no se ha fijado,
y ha pasado rauda a nuestro lado.
No son pocos,
los que sienten esa opresión en las manos,
los que arrastran pesos en el diario existir,
los que no respiran,
los que no ven con los ojos,
por que la plaza está aprisionada.

Por las tardes,
llegan y observan desde fuera,
cómo lejanos,
ajenos a nuestra plaza.
Las luces,
encadescentes
por las noches traen algo de calor
a las humedades frías de nuestra plaza
y vuelan en la noche los ayes
que desgarran las metálicas barras de nuestra plaza
pero no las corroen,
sino que las fortalecen.

¿Dónde están?
los que se pararon detrás de las rejas,
los que nos hablaron y encantaron,
los que tantas cosas dijeron
tantas que hoy
ya se diluyeron en nuestra memoria
¿Dónde están?

La plaza,
nuestra plaza,
sólo se liberará cuando seamos,
cuando la conciencia se eleve como nubes,
nuestra hermosa plaza será liberada,
cuando nos estrechemos las manos
y los brazos se extiendan por encima de las barras,
solo allí los abrazos correrán al viento
los besos fluirán,
y las lagrimas de los corazones acongojados
nos hagan hermanos
no habitantes, ni pobladores
sino hermanos, iguales y distintos,
hermanos conscientes de su riqueza.

Será liberada,
cuando nuestras voces se hagan una
una sola,
que quiebre los goznes de las rejas
y esa hermosa plaza
será una plaza liberada.

PRN

¿Que necesitamos?

Un techo?,
un par de zapatos?,
un tenedor?,
un plato de fideos?
una profesión?

Que necesitamos;
los misterios de la noche cerrada?,
el gorro de Merlín?,
el suave balanceo de un piano?,
un buen pisco sour?

Nooooo,
lo que necesitamos;
para comenzar:
es saber que necesitamos!!!
Esa brizna de sensatez,
de sentido,
que puede hacer la diferencia,
entre la locura y la mas extensa realidad.
No pretender,
o asumir que no necesitamos.

Necesitamos,
una mano amiga para sostenernos,
un corazón tierno en quien confiar,
una ventana por la cual mirar la noche,
un ángel de la guarda,
una sonrisa bailoteando en los ojos,
y una almohada caliente para esperar la mañana.

Necesitamos,
compasión,
mucha compasión,
y estar dispuestos:
a cruzar la calle del dolor
a encajar el golpe,
a mirar lo visto como es,
a asumir la propia miseria, sin perder n i n g u n a esperanza.

Necesitamos tanto,
que ha veces me pregunto
y si solo probaramos
amar de verdad,
y dejar algo de nosotros
en todo lo que hacemos,
¿no sería más fácil?

PRN



Wednesday, November 8

Tonight

Esta noche,
esta noche, decidí salvar a la humanidad,
decidí recorrer las aguas del tiempo
saltar las mentiras,
soñar que es posible abrir los brazos,
y caminar acompañados,
de una suave melodía,
interpretada por un violín,
de aromas de madreselva,
que se desparraman en el aire;
soñar que la libertad,
no es una esquiva mujer,
sino una frágil niña
que espera que la abracemos.

Esta noche,
decidí cortar,
cortar la estupidez
que ataranta
los sentidos,
y agregarle
sentido a nuestros actos,
conciencia,
y su cuota de sufrimiento.

Esta noche,
querido hermano,
quiero lanzar
mi voz,
mis lágrimas,
a las cuatro esquinas,
y llorar,
y reír,
y gozar,
por que esta noche,
marca la pauta,
de lo que será
el día de mañana.

Esta noche,
es solamente
una antesala,
una overtura,
un prólogo
de algo maravilloso,
como ver salir el sol,
como un buen desayuno,
como el perfume del nuevo
día que golpea a tu ventana.

Esta noche,
esta noche,
es musical,
esta llena de aromas,
de aires de confianza,
esta noche,
es una noche digna de la vida.

PRN

Friday, October 27

De Saudade

Corre con nosotros,
se alimenta de nuestros poros,
y es que lo necesitamos,
una vida s i n ...
es un sueño enfebrecido,
que no hace más que debilitarnos.

A veces,
somos tan torpes,
que distraemos nuestra
sangrante necesidad,
con eso, o con aquello,
pero al final del día,
cuando el vacio del techo
en nuestros cuartos,
grita y denuncia,
tenemos dos opciones:
nos quedamos con los ojos cerrados
o dejamos que la luna acaricie nuestros sueños.

Corremos,
hacemos,
corremos,
pero nada de lo que hacemos
parece bastar,
cuando mucho es mucho?
cuando se nos acabe el aire?
o el estruendo de una luz
luz roja en las retinas
nos avise.

Saudade,
de algo grande,
de algo luminoso,
necesidad,
eso es,
necesidad vital.

PRN

Tuesday, October 24


Ayer

Ayer me atreví,
me atreví a mirar a la luna,
dibujar con mi dedo índice

sus bordes,
inmaculados.

Ayer le envíe,
saludos a un desconocido
que andaba por mi camino,
en el saludo,
y su breve gesto
la calidez del corazón
se derramó.



Ayer escuche,
los susurros de oídos,
los sonidos de labios,
de dos enamorados,
que en el parque
reinventaban
los modales de esa
anciana señora,
conocida como:
el amor.

Ayer jugué,
corrí,
rodé por los parques,
sonreí
por que la encías
del niño al viento
eran música celestial
que no dejaban
de hacerme reir.

Ayer grité
mis manos se encallecieron,
cuando acompañé
a mi hermano
en su jornada,
y
me enfrié
con el que cuida la calle,
vi las gotas de sudor
del campesino,
supe de los dolores de espalda del cargador,
pero también
del caldo de pollo,
caliente final del día.

Ayer reí,
reí,
toda la noche,
cuando la música,
la armonía de la vida
invadía mi comprensión,
y presionaba,
y presionaba,
para que sea
sea, mas que haga,
para que sea libre
libre con la cara al viento.

Ayer,
ayer,
fue un día para recordar
esos que guardas en el corazón
por que si no, se te encoje,
se arruga,
se hace polvo.

PRN


Nunca les ha pasado que están buscando una cosa y repasamos todos los bolsillos de los cuales guardamos memoria y es justamente en el último de los estos que uno encuentra lo que estaba buscando. Es esa experiencia de encontrar lo que buscabamos, cuando creímos que no lo ibamos a hacer, cuando las esperanzas penden de un hilo y bum! uno encuentra lo que estaba buscando.

El último de los bolsillos quiere ser eso, una suerte de ejercicio personal-colectivo, colectivo-personal en el cual podemos experimentar juntos esa trepidante búsqueda que caracteriza a la raza humana. Y de mantener esa utopía de alcanzar a encontrar lo que realmente estabamos buscando.

En ese último de los bolsillos podríamos encontrar lo que pensabamos perdido - como cuando uno encuentra dinero en un pantalon olvidado - Solo espero que la esperanza de encontrarlo no se agote en nuestros pechos y el esfuerzo valga la pena. En todo caso me uno a esta suerte de flujo de compartir los propios pensamientos, sentimientos y demás, con los otros.